PRÁCTICA / MEDITACIÓN

Aprender · Practicar · Integrar

Un espacio de recursos para continuar profundizando en las Terapias Esenias y Egipcias, practicar por tu cuenta y enriquecer tu experiencia como terapeuta.

Silencio interior y presencia

¿Para qué hacemos esta práctica?

Esta práctica nos invita a entrar en el silencio interior para dejar espacio a una presencia más profunda y aprender a permanecer plenamente presentes.

La práctica

Buscamos un lugar tranquilo y nos instalamos cómodamente, sentados con la espalda erguida. Dejamos que las manos descansen sobre las rodillas y cerramos suavemente los ojos.

Comenzamos observando nuestra respiración, sin modificarla. Sentimos cómo el aire entra y sale de nuestro cuerpo y dejamos que el ritmo respiratorio se vuelva progresivamente más tranquilo.

Poco a poco, dejamos de prestar atención a los sonidos exteriores y dirigimos nuestra conciencia hacia nuestro espacio interior.

No intentamos detener los pensamientos. Simplemente los observamos cuando aparecen y permitimos que continúen su camino, sin seguirlos ni luchar contra ellos.

Con cada respiración, nos instalamos un poco más profundamente en el silencio.

Cuando aparezca un momento de quietud, no intentamos llenarlo con ninguna imagen, pensamiento o expectativa. Permanecemos simplemente ahí, atentos y disponibles.

Podemos entonces llevar suavemente nuestra conciencia al centro del pecho y sentir la presencia que existe detrás de nuestra respiración, de nuestros pensamientos y de nuestras emociones.

No necesitamos ponerle un nombre ni buscar una experiencia particular. Se trata simplemente de estar presentes.

Permanecemos unos instantes en este estado de escucha interior.

Cuando sintamos que es el momento de terminar, hacemos algunas respiraciones más profundas y volvemos lentamente a la conciencia del cuerpo y del espacio que nos rodea.

El silencio interior no es la ausencia de pensamientos ni un vacío que debamos alcanzar. Es un espacio de disponibilidad en el que podemos escuchar de otra manera y reconocer una presencia más profunda en nosotros.

Fuente

Autor

Daniel Meurois

Libro

Pincha aqui

En vidéo o audio

Pincha aqui